martes, 30 de junio de 2009

“Raúl como octogenario”

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Llegué a los 80 años y como consecuencia ahora soy un postulante para llegar a los 100, 120, 140...

Llegar a los 20, pasar los 40, cumplir 60 años fueron hitos importantes de mi vida con sus características muy específicas. Ser octogenario es pues como comenzar a cumplir una nueva etapa muy importante de la vida. Es una costumbre ancestral el dividir las etapas de la vida en lapsos de dos décadas. En la actualidad casi todos los países exhiben con orgullo a los centenarios que allí habitan. Hay países pequeños que ya tienen centenarios que se cuentan por miles. Llegar a los 100 años ya no es una fantasía. Tenemos en Chile, en la ciudad de Quilpué un vecino centenario que exhibe orgulloso sus 104 años de edad, paseándose todos los días por las calles del barrio. El límite de 110 es un límite con escaso número de personas en el mundo, aunque hay hoy día los que sostienen con mucho fundamento que el límite de una persona bien cuidada puede ser de 120 años. A medida que progresa la ciencia este límite se va extendiendo y seguramente lejos de la gravedad terrestre este límite se extenderá indefinidamente. Procedemos de células madres que luego pasan paulatinamente a convertirse en células diferenciadas. Hoy por hoy se sabe que las células madres son inmortales y que muchos de nuestros órganos están constituidos también por células inmortales, el cerebro, los ojos, etc. Alrededor de la zona de la columna vertebral y de algunos otros órganos importantes formados con células diferenciadas, existe un pequeño porcentaje de células madres que apenas lo necesita el organismo ellas se transforman de células madres a células diferenciadas.

Ser octogenario era muy trascendente porque la experiencia obtenida en esta larga vida se consideraba más importante que pertenecer a una corriente política u otra. Antiguamente, antes de la aparición de los así llamados señores feudales, reyes, emperadores, dictadores, se le entregaba a los “ancianos” la administración de la justicia y del gobierno. Fueron pues ellos los precursores de la sabia democracia, enemigos de los déspotas y bandidos que les usurparon el poder. Felizmente en estos últimos tiempos nació la democracia y sus partidos políticos. Esto fue una consecuencia del avance de la ciencia. Por medio de la ciencia hemos también descubierto que siendo sólo un chispazo en la eternidad somos sin embargo muy importantes. Los seres racionales somos la joya de las joyas en el infinito universo. Por nosotros la Tierra es lo más importante del Sistema Solar y lo más importante de toda la Vía Láctea.

Hay muchos casos notables de personas que trabajaron y trabajan actualmente en forma activa para que la Humanidad camine por una senda de paz y progreso. El filósofo y Premio Nobel Beltrand Russell es un ejemplo de cómo una persona que estaba condenada a morir a la corta edad de 20 años se superó y vivió trabajando y escribiendo hasta los 98 años, ayudó como un pacifista a mantener la paz en un momento muy crítico en el mundo. En este momento hay sabios y hasta cosmonautas que siendo ya sexagenarios se mantienen trabajando activamente. Hay un artista centenario europeo que trabaja incansablemente, Johannes Heesters, 104 años, a quien la televisión alemana lo destaca anualmente, otorgándole el premio Bambi, por ser un centenario en actividad de trabajo y lo notable es que lo ha recibido ya por seis veces consecutivas. Hay muchos otros ejemplos muy notables, entre ellos, una agrupación de profesores jubilados, que están prestando una ayuda muy significativa y activa asistiendo a los niños que van con retraso escolar, entre ellos hay sexagenarios, octogenarios y algunos de más de 100 años.

Otra cosa curiosa es que en este año 2009 apareció una consulta estadística tomada a casi 2000 centenarios en la que se les hacía una serie de preguntas cuyo objetivo era descubrir alguna causa común por la que habían logrado pasar los 100 años. Se les hizo una larga lista de preguntas relacionadas buscando las causas a las que ellos atribuían su longevidad. La causa común subrayada por la casi totalidad de los encuestados fue que ellos se mantuvieron siempre optimistas, vivían activamente haciendo algún trabajo voluntario y dormían más de ocho horas.

La ciencia está llevando a las personas que atraviesan el umbral de los 60 a vivir en un mundo cada vez más libre de las cadenas obligatorias del trabajo, las jubilaciones se han mejorado económicamente y sobre todo se han ido extendiendo en el lapso de tiempo, ya que el promedio de vida se ha alargado. Los avances científicos además nos están llevando a vivir a un nuevo mundo sin gravitación, en este momento hay seis dormitorios habitacionales permanentes y siete para las visitas en la Estación Espacial Internacional - EEI. Allí se esperan muchas sorpresas con respecto al problema de cómo prolongar indefinidamente la vida. Los músculos y los huesos de los cosmonautas son los directamente beneficiados en forma inmediata por no tener que sufrir el desgaste originado por el peso del cuerpo. Sin este peso se mantiene a nuestro organismo de por sí casi absolutamente sano y en especial a sus huesos y músculos. Se les hace ejercicios gimnásticos en el cosmos no para que aumenten su fuerza, ni sus condiciones físicas, sino porque después de seis meses deben volver a la Tierra y se van a encontrar aquí con el duro problema originado por la fuerza gravitacional. Los nefastos efectos de la gravedad terrestre no existen en el cosmos y por supuesto tampoco en la EEI.

Aparte de esto en preparación con los cosmonautas las ciencias biológicas han dado saltos adelante y no es de extrañar que la vida sobre la superficie de la Tierra, por medio de estas positivas experiencias originadas en el espacio, se prolongue de promedio muy rápidamente hasta los 120 años. De centenario se pasará sin ninguna duda a la etapa de los 120 años, que aún no tiene nombre y que por supuesto será muy bienvenida.

Actualmente al parecer no hay personas vivas con 120 años, pero antiguamente se hablaba de Matusalem. No hace muchos años existía un campesino caucásico que tenía alrededor de 150 años de edad, quien era atendido por un bisnieto médico que asombrado lo veía llegar a controlarse a su consulta montando a caballo.

Resumo aquí las 10 causas principales por las que he logrado alcanzar los 80 años y las últimas dos para postular llegar a los 100, 120. 140,... años

1°.-Estar cerca de la mejor medicina del mundo, la alemana, con una excelente operación al corazón y una amplísima medicación basada en sustituir las falencias de la química orgánica por productos de laboratorio.
2°.-Eliminar los riesgos originados por la ingesta del colesterol nefasto, ayudándose con la comida llamada dieta mediterránea. De las tres comidas, el desayuno y la cena las he hecho con plátano disuelto en leche absolutamente descremada, bomba de buena salud. No fumar, ni tomar excesivo alcohol, como máximo una copa de vino tinto al día.
3°.-Mantener la circulación sanguínea con ejercicios de caminatas de cuatro horas al día; dos programadas y dos en actividades del hogar.
4°.-Control general médico permanente cada tres meses, de sangre y otras especialidades de laboratorio.
5°.-Disminuir parte del crudo invierno cambiando de Hemisferio terrestre, buscando siempre primavera y verano.
6°.-La filosofía del positivismo me alargó la vida, pues es una filosofía muy optimista de la vida, ya que nos demuestra la importancia universal que tenemos nosotros de ser un ser racional.
7°.-Creer que siempre la vida se puede prolongar, ser fervoroso practicante de este postulado que la vida se tendrá que prolongar mucho más.
8°.-No vivir solo, vivir y convivir siempre con ELLA.
9°.-Reprogramar permanentemente como vivir mejor la vida, de acuerdo con los nuevos avances médicos.
10°.-Estar atento para lograr disfrutar desde el primer momento en que se producirán clones de nuestros órganos, aunque se tengan que cambiar todas las piezas, vejiga, corazón, riñones, menos el cerebro. Me mantengo con mucho optimismo que mediante este método se producirá una revolución en la prolongación de la vida. El éxito obtenido del experimento de fabricarle sus ojos con células madres y cambiárselos a doce conejos con once aciertos, es una esperanza categórica de la posibilidad del cambio total de los otros órganos. ¡Se construyó una vejiga, mediante células madres de un niño, la que se le trasplantó a este niño enfermo de un cáncer irrecuperable! Este y otros experimentos dan una seguridad de que muy pronto podremos producir el cambio total de nuestros órganos cuando ellos estén envejecidos.

Deseo que en el futuro puedan ser alcanzables algunas cosas que por ahora sólo son aspiraciones.

Desearía poder andar en patines para sentir la emoción de correr por la orilla del río Rin como he visto que lo hace una parte de la juventud alemana.
Desearía tener un barco para navegar en las aguas del Rin y además poder recalar en cualquiera de sus 585 puertos y lugares de atracción, o para viajar por el Mediterráneo persiguiendo el verano, o bien para hacerlo por muchos años a orillas y en las islas del Lago Calafquén.
Desearía poder ponerme alas –parapente- para tirarme a planear desde la cumbre de un cerro.
Desearía que pase mucho tiempo para que llegue el momento y pueda ser un cosmonauta que flota en la Plataforma Orbital, aumentando mi longevidad lejos de la adversa gravedad.
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