domingo, 20 de mayo de 2012

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viernes, 29 de julio de 2011

“La ciencia ayuda a transformar la vida de los seres humanos en un hobby“

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Narrado por Aída María Román.

Hablando y entrevistando a Raúl Buholzer en relación con sus memorias dijo, hoy hablaremos sobre algunas de las cosas sencillas de la vida que nos ocurren a todos muy a diario. Por ejemplo, esto de escribir cientos de hojas y publicarlas en Internet lo estamos haciendo sólo por hobby.

Como siempre ¡¡¡Brillante!!! Fue lo que nos escribió Pedro Raúl H. Muñoz ingeniero-arquitecto. Es el pago que recibimos de éste y algunos otros lectores. Con lo que hacen estas personas nos hacen un pago más valioso que si fuera dinero. Esto es una prueba de que estamos en la onda de los hobbys.

Un hobby se puede hacer por entretención, o por pasión..., etc, pero nunca con el propósito de obtener ganancias económicas. En general, todo trabajo con el objetivo de obtener ganancias no es un hobby.

Los hobbys son encantadores, porque los llevamos a la práctica sin importarnos para nada la parte económica resultante de nuestro trabajo. En general un buen hobby entrega un balance financiero absolutamente negativo. Apenas dejan un saldo de dinero positivo, pasan al terreno de convertirse en una entrada económica con nombre de taller, de fábrica, etc. Y con sus consecuencias agregadas de deudas, créditos y problemas. El simpático hobby está ajeno a todas estas preocupantes alternativas.

Creo que mis hobbys comenzaron cuando era un niño de unos nueve años. Mi madre se enfermó gravemente y yo debí trasladarme a vivir con mis padrinos en su casa quinta situada en los alrededores de la ciudad de Los Ángeles. En esa ciudad el primer hobby que recuerdo con claridad fue el de criar un corderito recién nacido. Sentí mucho cariño seguramente porque en ese momento ni yo ni él teníamos madre. Placentero me fue darle leche en mamadera a este pequeño corderito que quedó sin madre al nacer y me horroricé al escuchar que tenían la idea de que lo tenían que matar porque no tenía madre para darle leche y no era rentable criarlo. Cuando escuché esto le pedí, le rogué a mi padrino que me lo regalara y que yo le iba a dar lechecita todos los días. Por supuesto que esto caminó muy bien la primera semana y después me ayudaba la empleada a alimentar al corderito. Este era un verdadero hobby, me permitía jugar y económicamente me advertían que la leche que consumía valía más a la larga que en lo que el cordero iba a ser vendido. Yo no quería ni oír hablar de ese tema y seguía dándole lechecita al corderito y le enseñaba todos los días muchas-diferentes gracias. Apenas me veía me seguía por todas partes, me tomaba por su mamá, me empezaba a exigir leche pegándome, con su cabeza, en mis rodillas, yo ya lo conocía de memoria en todos sus deseos, tenía aprendido su idioma. Yo le hablaba y jugaba como si se tratara de un niño de mi edad, cuando estaba inquieto y quería comer, lo tranquilizaba diciéndole que no era hora de la comida. De muy chiquito jugábamos a diversas cosas, a los carnerazos, a que el tirara una carretita, etc. El hijo ingeniero de mi padrino, que tenía mucho dinero y me quería como un hermano, me regaló un carrito aperado para que el corderito lo tirara. Yo llegué a querer a mi corderito mucho más que al resto de mis juguetes, creció y el día que lo mataron para comérselo en la casa, tomé a todos los que comían de su carne por criminales y estuve sin comer carne un buen tiempo. Lo mismo hizo la empleada solidarizando conmigo como una semana. Se comieron el cordero y siguieron muy cariñosos conmigo. Querían que yo olvidase este desagradable asunto, que para mi era semi canibalista.

Dos años después volví a Temuco, teniendo once años. Era la época de la guerra mundial. A pesar de eso junté dinero por mi cuenta, porque estaba apasionadamente enamorado de los patines de 4 ruedas. Vendí fierros y huesos que encontré en la casa de mi abuela y junté muchos kilos de tapas de botellas, con este dinero compré unos excelentes patines. Por ellos me hice conocido haciendo piruetas a varias cuadras de mí casa. Gracias a ellos tuve una anécdota con Pablo Neruda cuando recién llegaba a Chile trayendo más de mil refugiados de la guerra civil española... Ésta historia de la pasión por la compra de los patines y por patinar con ellos todos los días, constituyó también una especie de hobby infantil.

Después el jugar al ajedrez, a los 14-18 años también se me convirtió en un hobby, ya que yo mismo construí en moldes de yeso las matrices de las piezas del juego, peones, caballos, alfiles, torres, rey y reina. Me hice muchos juegos de ajedrez de yeso cubiertas las piezas posteriormente por cola de pegar y después con barnices. Hice a lo menos cien juegos de ajedrez por encargo, los que regalaba. Hice unos diez juegos de ajedrez para la Sala de Ajedrez del Liceo Pablo Neruda de Temuco y otros para un Club de Ajedrez del Centro de Ajedrez de Temuco. Este fue un hobby juvenil durante cuatro años.

Cuando era adulto aún no me abandonaban las pasiones de los Hobbys. Era profesor de Matemáticas y Física y mi esposa Marta profesora de una escuela pública de enseñanza de preparatorias para niños, por allá a mediados de la década del 60. Como resultado de un hobby le entregábamos unos buenos productos de dos docenas de huevos diarios a los colegas de Martita, de la Escuela 17 de Temuco. Estos colegas de Marta ofrecían el pasto de sus jardines y otras cosas para recompensar tan buenos y exquisitos productos. No necesitaba el pasto ofrecido por estos colegas, porque yo tenía pasto suficiente para mis gallinas con el que me regalaban en el trayecto al colegio, en los jardines, en los parques. Estos pastos los llevaba en mi auto. Mi gallinero-laboratorio tenía una producción de dos docenas de huevos diariamente con sólo treinta gallinas, lo curioso fue que logré mantener la producción constante en todas las estaciones del año ¡inclusive durante todo el duro invierno del sur de Chile! Todos los huevos de mis aves se los entregaba Martita a sus colegas, por supuesto al mismo precio al que estaban en el comercio. Éstos tenían la garantía de llevar componentes muy sanos, prácticamente sólo pasto, cereales molidos, calcio y agua potable. Los colegas quedaron tan regalones que no podían comer huevos de otra procedencia. Todos ellos visitaron la instalación y observaron la limpieza que teníamos en nuestro gallinero-laboratorio.

El gallinero-laboratorio tenía luz eléctrica semi intermitente, la que se prendía automáticamente cada cuatro horas en la noche durante treinta minutos, o sea, a la diez, a las dos de la madrugada y a las seis de la mañana. El sistema automático de encendido de la luz no existía aún para la venta en el mercado, el que yo utilizaba fue probado en el Laboratorio de Física del Liceo y después compraba todos los elementos necesarios para instalarlo en el gallinero-laboratorio.

Siempre había un stock de sesenta pollos en crecimiento, de los cuales unos diez pollos estaban listos para comerse y unas diez pollitas se preparaban para poner huevos. Económicamente cualquier tipo de gallinas transforma en las mismas condiciones la comida que se le entrega en huevos o carne. Mientras unas suelen ser buenas ponedoras las otras transforman la comida en carne y después también se hacen ponedoras. Comprobé en un buen y minucioso examen de los excrementos que ambos tipos de gallinas, ponedoras o de carne, aprovechan el cien por cien de su alimentación.

Descripción del gallinero.
Los patos adultos estaban en una bandeja a ras del suelo. Tenía nueve patas y un pato. Junté los huevos de estos patos y cuando tenía 120 se los llevé a la casa de un colega amigo que en ese tiempo, entre otras cosas interesantes, tenía una incubadora. Tener un aparato como éste en casa, el año 1960, era una novedad. Le pagué los gastos que él me señaló por los cuarenta días de uso de la incubadora.

Salvo excepciones la gente opina sobre la crianza de los animalitos equivocadamente. Me hacían escándalo, porque criaba patos sin que éstos tengan un canal o una laguna a disposición. Me decían, los patos necesitan estar siempre en contacto con el agua, a tal extremo que estaban seguros que los huevos que yo tenía no eran fértiles. Esto lo afirmó también mi colega Pedro. Tuvo razón relativa, ya que el 20% de los huevos no fructificó. De los 120 huevos salieron ciento dos hermosos patitos, los que transporté de inmediato a mi gallinero. Los huevos de los patos necesitan cuarenta días para incubarse y los de los pollos sólo veintiuno; seguramente debido a esto los patitos resultan desde su nacimiento mucho más despiertos y con mucha más resistencia que los pollitos, tanto es así que se pueden bañar en el agua muy pocos días después. Los patitos nuevos son fantásticos como mascotas o animalitos mimados de la casa. Los perritos nos entusiasman, los gatitos también, pero los pollitos son amorosos y los patitos nos fascinan. Después de unos días que los atiendes ellos te toman como un papá o mamá adoptivo, apenas te ven van todos como a saludarte, parece que los hubieran llamado con una campana.

Mi colega y amigo del hobby, Profesor de Artes Manuales, hacía unas horas semanales de clases, en el ahora conocido como Liceo Pablo Neruda de Temuco. Él estaba tan preocupado como yo y me preguntaba frecuentemente en los recreos, o en la sala de profesores, sobre como marchaba la vida de nuestros patitos. Y otro amigo y colega, Aníbal Vivaceta, nos interrumpía siempre en los recreos diciendo, -de nuevo están hablando del crecimiento de los patitos-.

Después de pagarle por el trabajo de la incubadora a mi apasionado colega Pedro me prestó la campana de crianza con infrarrojo, advirtiéndome que él ya tenía lista la partida de los huevos, ahora para los pollitos encargados por sus colegas. Por este motivo me la prestó sólo por un par de semanas. Luego de este tiempo tuve que comprarme una campana propia para calefaccionar a los patitos. Estos gastos, como muchos otros de mi hobby, no estaban en mi presupuesto, asimismo sucedió con tres tiestos de un metro veinte de diámetro para que allí se bañaran los patitos en agua tibia.

Quien no ha criado patitos, o gansitos, o perdices, o codornices, no sabe lo que es el encanto de verlos crecer y lo que es el hecho de que a uno lo vean como a una especie de padre adoptivo.

Si después del trabajo, cuando yo estaba en casa tenía que hacer alguna diligencia, le encargaba a nuestra niñera, Tegualda, darles comida a estos animalitos a una hora determinada, seis de la tarde, como ella era hija de campesino me decía, -pero si las gallinas no tiene nada que ver con las horas-.

Meses después le regalé a mi colega Pedro Schwager la campana que compré. Él expandió su hobby y yo ya no me dedicaba a criar patitos nuevos.



Experimenté dándole a mis aves diferentes alimentos. Llegué a la conclusión de que el mejor provecho de los alimentos se obtenía entregándoselos bien molidos, tanto el trigo como el maíz. Por último hice moler también las mezclas de cereales que compraba en oferta. Lo mejor que encontré después fue el afrecho, o sea, las cáscaras molidas del trigo a las que le agregaba pasto y algo de agua.

Mis regalones durante todo su crecimiento resultaron ser los casi 102 patitos que salieron de la incubadora. En las tardes les colocaba agua tibia para que se bañaran, en los tres depósitos de un metro veinte, luego la botaba y los depósitos se guardaban secos. No se les podía dejar el agua, ya que en lo normal de la evolución los patitos han aprendido a comunicarse con su madre y le avisan cuando tienen frío, la madre sabe llamarlos y los abriga. Eran tratados con mucho amor y cariño, pero no se les podía dejar el agua a su discreción, ya que ésta se iba enfriando porque no disponía de un sistema eléctrico automático. Tenía una olla grande especial para calentarles este elemento y después la mezclaba con agua fría. ¡Por supuesto que controlaba rigurosamente la temperatura del agua; en este caso es vital la mantención de los 40° C! Una vez que terminaban de tomar su baño, a la temperatura que según había leído necesaria para ellos, ellos se limpiaban las patitas, se sacudían el agua, yo los colocaba en la campana bajo la luz y luego se acostaban sobre el colchón de aserrín, o de paja seca. En el resto del suelo tenían siempre material absorbente, que podía ser, aserrín o papel de diario. Tenían depósitos especiales para que no ensuciaran la comida. Estos estaban además siempre con comida a discreción y agua para beber permanentemente. En sus años de funcionamiento nunca alcanzó a afectar alguna de las epidemias circulantes a este gallinero-laboratorio. Yo era partidario de que la sabia evolución ha originado que los animalitos se alimenten cada vez que su organismo se los pida, por eso se debe dejarles siempre alimento a discreción.

Yo descansaba de las 46 horas de clases semanales que impartía, jugando y cuidando que se bañaran una media hora diaria mis patitos. Los curiosos y las visitas que llegaban a mi casa a ver esta crianza de aves, muy preocupados, solían aconsejarme. Se dedicaban a decirme que esa hermosa crianza tenía que dejarme seguramente solo pérdidas.

Entre los hobbys de ayer y los de hoy, no sabemos si realmente gozan los niños de ayer más que los de hoy... De lo que estamos seguros es que los hobbys son algo muy sano para todas las edades. De todas maneras es tarea fundamental de los padres preocuparse de hacer gozar la vida a sus hijos, mediante hobbys, por supuesto sin remuneración económica.

Conclusiones
Se pensaba que después del año 2000 los trabajos que se tomaban contra la voluntad de las personas se iban a ir eliminando paulatinamente por medio de los robots, pero este proceso desgraciadamente va muy lento. Ahora en el 2011 recién están apareciendo algunas máquinas para hacer las fastidiosas tareas de la dueña de casa. Ya está superado desde hace algunos años el fastidioso lavado de la ropa que se hacía totalmente a mano y el molesto lavado de la vajilla. La parte del secado de la ropa y la vajilla es ahora una especie de hobby. La conducción de las grandes máquinas modernas es también un semi hobby, como por ejemplo los trabajos pesados de hacer canales o de mover tierras en las construcciones ya están haciéndose totalmente por medio de enormes maquinarias, excavadoras y otras. El chofer lo hace en parte casi como hobby. La extracción de minerales se hace cada vez por máquinas más grandes y robotizadas. Para los profesores el hacer clases es una tarea dura, que sólo se hace casi a la manera de un hobby en las áreas universitarias y parcialmente por medio de internet en las escuelas y colegios. Por eso decimos que en el futuro los trabajos se harán por medio de máquinas robotizadas, o por personas, como un hobby. Los trabajadores-hobbys trabajan enamorados de lo que están haciendo. Allí está el futuro ideal para liberarnos de los trabajos odiosos.

Como ya lo dijo Raúl al comienzo, esto mismo de escribir en internet, este relato y otras historias, es un hobby para nosotros.

Una interesante parte de nuestra vida es un hobby.

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jueves, 21 de julio de 2011

“¡Atravesando la Cordillera de los Andes en barco”!

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Historia relatada por Aída María Román.

Un buen día del verano del año 2011, paseando por la orilla del Río Rin, me dijo Raúl, -¿sabes cuántos kilómetros hay desde el nacimiento de este río en Suiza, que pasa raudo por Alemania, hasta que llega a su desembocadura en Holanda? Recorre nada menos que 1.300 kilómetros y estos miles de botes y barcos que hemos visto todos los días, que navegan por él sin dificultad, te debo decir que por esto tienen una larguísima vida útil, algunos más de un siglo. Las uniones de estos lagos se canalizarán en el futuro y, justamente en la zona de la frontera Chile y Argentina, se construirán unas exclusas que levanten y bajen estos barcos para lanzar a éstos a las aguas que corren hacia Chile y viceversa-.

-En Alemania eso es algo muy normal, en Dortmund hay varias exclusas que nivelan las aguas que van hasta Holanda. En otros lados también son abundantes, incluso se puede llegar hasta París y a muchas otras ciudades. No me cabe ninguna duda que en el futuro cercano se harán unas exclusas en esta parte de la frontera con Argentina-.

Realmente es verdad lo que tú me dices. Ahora que conocemos esto y a propósito de tu historia que te acabo de grabar, no es fantástico pensar en unir San Martín de Los Andes, Argentina, con la ciudad de Panguipulli, Chile, pues el recorrido total es apenas la décima parte de lo que recorre el Rin. Creo que tienes razón, que esto es algo muy interesante, ya que en América del Sur daríamos el ejemplo histórico de como las molestas fronteras se convierten en un delicioso paseo turístico al ir atravesando varios lagos y pequeños ríos.

Voy a relatarles enseguida lo que Raúl me contó a cerca de una experiencia vivida por él en la década de sus años veinte-treinta. Él me contó dos interesantes temas que los gravé y se encuentran unidos; como se devuelve una mano; y como se atraviesa la Cordillera en barco.

Rosalía Antonomasia fue una ejemplar Profesora de la Escuela del Pirihueico.
Nos contó Rosalía (24) que: Un buen día del año 1953, venía de Temuco haciendo los interminables trámites para su escuela. En Temuco sacó pasaje hasta Lanco. Tomo el tren que viajaba de Santiago a Puerto Montt. Tuvo que combinar de tren a micro en la ciudad de Lanco, debió seguir por el ramal de Lanco a Panguipulli. En Lanco se dio cuenta que le habían robado el dinero. Se fue en micro y pagó su pasaje hasta donde le alcanzaron las monedas sueltas que se habían salvado del robo, llegando al atardecer al pueblo de Malalhue. La micro tenía paradero frente a mi emporio. Allí se bajó con su maletita y se dirigió el emporio a preguntar donde había un hotel. Mientras ella nos contaba su desgracia entonces partió la micro, por lo que ella se desesperó y salió corriendo a hacerle señas al chófer para que la llevara a Panguipulli, sus angustiosos gritos resultaron sin ningún éxito.

Allí en el negocio de Malalhue nos contó su historia a Martita y a mi. Mi esposa era profesora y había pasado por situaciones muy parecidas cuando comenzó a trabajar. Ella le ofreció de inmediato que durmiera en nuestra casa. Con Martita quedamos muy conmovidos con lo que le había pasado y por eso le dijimos que no se preocupe que la vamos a ayudar. Le dijimos, somos profesores y no podemos dejar a una colega sin ayuda. Martita siendo profesora en actividad se conmovió más todavía, por lo que Rosalía tuvo una muy buena y especial acogida de parte nuestra. Y antes que siguiera con sus pensamientos negativos, de como iba a llegar a su escuela, yo le di la solución, que nosotros le financiábamos la vuelta. Le preguntamos los detalles del valor de los pasajes en su recorrido de vuelta para llegar a la escuela y le dimos de inmediato el dinero. Quedamos sorprendidos de la odisea que le quedaba todavía para llegar a su destino. Quedó invitada pues a pernoctar en nuestra casa y que al otro día, íbamos a planificar temprano cómo se iba para su escuela. Al día siguiente le ofrecimos dinero para que subsistiera hasta que le pagaran el sueldo, agradeciéndolo mucho respondió tener otras reservas de dinero escondidas en la escuela. Al día siguiente, continuó su largo trayecto para llegar al límite con Argentina. Temprano desayunó y viajó, en primera instancia, en micro desde Malalhue a Panguipulli.

Rosalía trabajaba justamente en el límite de Chile con Argentina, donde había unos puestos de Aduanas Fronterizas, una en el lado chileno y otra un par de cientos de metros más allá, en el lado argentino. Nos describió su viaje así. Para llegar a este insólito pero hermoso lugar de trabajo la profesora debía atravesar el Lago Panguipulli en barquito, seguir internándose en la cordillera por un camino de tierra, otros 10 kilómetros por la orilla de un río que unía este lago con el larguísimo Lago Pirihueico. Entonces para ir a la escuela ella debía tomar, de nuevo otro barquito y atravesar de extremo a extremo ahora el lago Pirihueico, cuyo extremo superior está casi en el límite entre Chile y Argentina Desde allí debía caminar junto a un río, que une este último lago chileno con el lago argentino Nonthué. Al lado de este río está la escuela, por supuesto que en territorio chileno. La Aduana Chilena está junto al río que nace en el Lago Nonthué y la Aduana Argentina junto a este Lago Nonthué. El Nonthué es el extremo superior del largo y conocido Lago Lácar de Argentina que llega hasta la misma ciudad de San Martín de los Andes. Esto demuestra que prácticamente la altura sobre el nivel del mar es la misma entre esta ciudad y el extremo superior de la Cordillera de los Andes en esa zona, el Paso Hua Hum. Después de Hua Hum las aguas descienden hacia Chile. ¡FANTÁSTICO!



Se conocía desde hacía muchos años, que si las aguas de un río corren en dirección de Este a Oeste, el territorio es chileno, o sea si corren en dirección de donde sale el Sol hacia donde se oculta. Lo mismo sucedía con las aguas de todos los otros ríos que bajaban de la cordillera al mar Pacífico. Así de sencillo lo explicaban desde antaño los campesinos. Posteriormente en el Acuerdo Internacional entre Chile y Argentina, se terminó adoptando esta explicación relativa a los límites. Esta es una zona excepcionalmente muy lluviosa, de las más lluviosas del mundo. Los ríos, seguramente desde la época de los dinosaurios, se abrieron paso entre las montañas y esa erosión originó estos maravillosos pasos cordilleranos. En la Cordillera de los Andes los lagos son la muestra de como los ríos han socavado los cerros por la erosión y han originado unos murallones naturales gigantescos, de una belleza planetaria. A más de cien metros casi vertical hacia arriba se ve la nieve en la parte superior de los cerros. En el invierno algunas partes de estas regiones se vuelven peligrosas por los rodados.

Las planicies que quedan al lado de los lagos y a la orilla de los río, de acuerdo con las leyes, son territorio fiscal, allí estaba instalada la escuela, donde trabajaba nuestra ejemplar profesora Rosalía. El gobierno chileno construyó la escuela y contrató a la profesora. Esta escuela pública colindaba con un enorme latifundio, que era territorio privado, cuyo dueño pretendía, como era la costumbre de la época, extender sus dominios apropiándose de los territorios fiscales.

La profesora debía hacer colectas para comprar materiales escolares, mapas, tiza, libros, etc. La Municipalidad pagaba la electricidad de las escuelas públicas de la ciudad, pero no para las escuelas del campo, como ésta en la que trabajaba Rosalía.

De como se devuelve una mano.
Tiempo después del comienzo de esta historia yo volví a continuar mis estudios del Doctorado en Física a la ciudad argentina de La Plata, cerca de Buenos Aires. Mi esposa Marta continuó trabajando como profesora en Chile, en Malalhue, cerca de Panguipulli.

Unos 5 años después de conocer a Rosalía, en sus vacaciones de verano Martita decidió visitarme en Argentina. Volvíamos ella, mi pequeña hija Yenny y yo de Argentina al sur de Chile. Buscando en un mapa, vimos que para ir de Buenos Aires, vía Santiago hasta la zona sur, se hace un enorme triángulo geográfico, mientras que podíamos hacer el viaje de Buenos Aires directo, casi en línea recta, a la zona de Panguipulli. En vista de esto, cambiamos de opinión y pensamos que no hay mejor camino, que el ir directo de Buenos Aires al Sur de Chile. La verdad es que este viaje por vía aérea que hizo Martita con Yenny, de Santiago a Buenos Aires, fue muy accidentado. El mismo día que ellas debían viajar, un grupo de aviadores, que intentaron tomarse el gobierno peronista, mataron a miles de personas que estaban en la Plaza de Mayo defendiendo el gobierno democrático, frente a la casa de gobierno, ametrallándolas desde el aire. Los bandidos huyeron cobardemente al Uruguay. Martita y Yenny debieron postergar por varios días su viaje a Buenos Aires. Esto traumatizó a Martita y prefirió perder el pasaje de vuelta del avión. Optamos por volvernos en tren que atravesaba la pampa argentina llevando unos carros de carga y otros de pasajeros que iban bajándose de ciudad en ciudad. Comparado con hoy día, en esos tiempos, el tren era muy incómodo, no llevaba coche dormitorio, ni coche comedor. Sin embargo el viaje de los tres que volvían a juntarse para siempre fue hermoso y grandioso. Éramos jóvenes y debíamos disfrutar del matrimonio, la Universidad de donde sea debía esperar, el amor estaba primero.

¡Increíble, pasando la Cordillera de los Andes en barco!
Llegamos en tren a San Martín de los Andes, después de mas de 30 horas de viaje y mal dormidos. En esta ciudad fue necesario tomar un reparador descanso. En el hotel de San Martín nos pasaron un extenso mapa lleno de lagos para la región de la cordillera, llamada Corredor de los 7 Lagos de la Provincia de Neuquén. La sorpresa de las sorpresas agradables fue que atravesaríamos la cordillera en barco, en la parte argentina debíamos cruzar dos lagos, el Lago Nonthué y el largo Lago Lácar, que felizmente estaban unidos entre sí por un regio río-canal transitable, llegando finalmente en barco a la frontera con Chile muy cercana al Lago Pirihueico, donde estaba la Aduana Argentina y la Chilena. Estos últimos hermosos viajes por la región argentina nos tomaron otro medio día de camino, completando así casi 48 horas, solamente tomando en cuenta las horas de viaje. De todos los numerosos pasajeros, hasta este límite llegamos solamente nosotros y también un turista argentino. El último barco que nos condujo a la Aduana hizo el viaje únicamente con nosotros, pero debió cumplir su cometido, porque lo hacía todos los días llevando materiales para la Aduana Argentina. Pasamos por la Aduana Argentina sin ningún problema con nuestros documentos totalmente en orden. Desde aquí a unos cien metros mas adelante llegamos a pie cargando nuestras pesadas maletas hasta la Aduana Chilena, las que nos ayudó a llevar este argentino.

En la Aduana Chilena nos revisaron todo el equipaje y fue una enorme sorpresa cuando nos dijeron que no había ningún medio de locomoción para llegar a un puerto del Lago Panguipulli. Pensamos que nos iban a permitir dormir en la Aduana, pero nos dijeron que era imposible permitirnos dormir dentro del recinto. De repente, sorpresivamente apareció una mujer joven abrazándonos eufóricamente, su cara nos era conocida, pero con Martita no atinábamos a saber donde la habíamos conocido. Pero cuando ella dijo, por fin voy a pagar una deuda pendiente desde hace mucho tiempo, entonces nos recordamos de la profesora Rosalía, el recuerdo llegó tal como llega la luz al terminar un túnel. Fue un encuentro muy emotivo, con muchas lágrimas y ella nos llevó a su escuela, sin dejarnos hacer ningún otro trámite. Rosalía le contó a los funcionarios de Aduana la odisea que había vivido cinco años antes, oportunidad en la que nos conocimos en Malalhue y el comportamiento que nosotros habíamos tenido con ella. Fueron recuerdos de reconocimiento público ante los empleados de la Aduana. Todos los días llegaba ese barco a la misma hora y la profesora se dirigía a la Aduana para retirar los encargos que ella hacía con los funcionarios de la Aduana.

Este fenomenal encuentro sucedió por un azar y por una feliz coincidencia, ya que no habíamos pensado, ni nosotros ni ella, en que su ayuda la podía hacer casi en estas mismas condiciones de extremo apuro en que nosotros y ella nos encontramos. Ella en Malalhue y nosotros en el Paso Internacional Hua Hum.

Y entonces tuve que servir de pituto para que Rosalía también llevara a su escuela al turista argentino. Dormimos como un lirón alrededor de doce horas y a la mañana siguiente, tuvimos un desayuno exquisito con pan amasado calentito. Ella no nos dejó ni formular la pregunta, a que hora llega el bus para irnos al puerto de Panguipulli. Como no había alumnos, por estar en vacaciones de verano, tuvimos a disposición un espacio muy amplio en la escuela. Nos dijo, entiendo que vienen cansados, pero aquí se van a quedar a lo menos una semana. En realidad el lugar era super encantador, en la mañana Rosalía ordeñaba a sus tres vaquitas y Yenny ayudaba a llevar a los terneritos al corral, gozando mucho con esos y otros animalitos. Nos quedamos algunos días en los que no solamente disfrutábamos, sino que además le dábamos satisfacción a los deseos de nuestra amiga Rosalía, de querer atendernos en su escuela.

Supimos que en la época de clases se debía administrar el financiamiento de la bodega de comestibles, ya que los 120 alumnos, tres cursos de 40 alumnos cada uno, tenían que almorzar en la escuela. Esta construcción tenía 6 piezas para casa y escuela. La profesora vivía sola y debía hacer muchas cosas. Entre otras ella hacía el aseo en su escuela e impartía clases a estos cursos simultáneamente.

La escuela estaba junto a en un fundo maderero muy conocido en esa región. Rosalía nos dijo que le había contado al dueño, que Marta, hace ya un largo tiempo, le había regalado el dinero para continuar su accidentado viaje. El dueño le dijo que casualmente nos conocía por nuestro negocio. Él no quería que nadie desconocido se acercara a la escuela. Por lo tanto, le dijo el hacendado, que no había problemas en el caso de la permanencia nuestra. Pero era muy diferente el caso con el argentino que se nos acopló a nosotros, quien pudo quedarse allí solo un día.

En Buenos Aires, una interesada oficina de turismo que nos vendió los pasajes nos dijo, que por el trayecto que pensábamos recorrer, por el Paso Internacional de Hua Hum, había en todas partes una excelente conexión y movilización para los lugares del sur de Chile. Sin embargo éramos un reducido número de personas, las que en esos tiempos usábamos esta maravillosa vía de pasar la Cordillera de los Andes en barco.

Se cumplió la semana de la invitación de Rosalía y nos despedimos con lágrimas y agradecimientos. Ese día muy temprano nos fuimos en camión, de la escuela hasta el Lago Pirihueico, Martita y Yenny en la cabina y yo arriba del vehículo. Atravesamos este largo lago en un lindo barquito hasta el Puerto Fuy. Del Puerto Fuy viajamos algunos kilómetros en una micro y llegamos al Lago Panguipulli, tomamos un nuevo barquito y llegamos al otro extremo, o sea, a la ciudad de Panguipulli. Allí llamamos por teléfono a mi cuñado Alfonso Rost que vivía en Malalhue, a solo quince kilómetros, y nos dijo que esperáramos que iba a buscarnos mi sobrino José. Nos fue a buscar en un auto toda una novedad para ese tiempo, un convertible, en el que nos paseó por el Puerto de Panguipulli.

Conclusiones.
-Si no hubiera sido por toda esta serie de acontecimientos y coincidencias quizás no habríamos vuelto a ver a nuestra colega Rosalía.
-Rosalía con su excelente carácter, logró conectar amistosamente a las dos Aduanas, Chilena y Argentina en el Paso Internacional de Hua Hum.
-El complejo de estas dos Aduanas en el límite fronterizo lo adornaba una excelente escuela pública chilena, por estar enclavada en un límite casi imposible de concebir con educación para todos los campesinos de la zona, tanto chilenos como argentinos.
-El viaje resultó maravillosamente bien, porque los malestares del camino los resolvimos con entusiasmo, ya que éramos jóvenes y teníamos espíritu aventurero.
-Es delicioso no tener que subir la odiosa Cordillera para atravesar Los Andes. El viaje se hace por la vía del fantástico conjunto de lagos del sur. Se hace placenteramente y haciendo un auténtico turismo, sin el riesgo del avión y el malestar del bus.
-El trayecto entre San Martín de Los Andes, Argentina, y Panguipulli, Chile, se puede hacer no sólo en barco, sino que en un bote a remo o con motor. ¿Quiénes serán los primeros competidores?

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sábado, 9 de julio de 2011

“Encuentro espectacular con Anna-Lena”

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Encuentro relatado por Aída María Román.

Ayer viernes, 8 de Julio, conocimos a la estudiante universitaria alemana Anna-Lena en el Parque de la Ciudad Mediática, donde están ubicados la mayor parte de los cines de la ciudad de Colonia, en un espectacular edificio transparente. Allí, se encuentra asimismo, un espectacular edificio de más de 35 pisos y al lado una laguna, a la que llegan cisnes y patos silvestres. Entre estas majestuosas edificaciones modernas surgió una gigantesca carpa-acordeón, también espectacular, conteniendo la sala de exposición de los vehículos. Haciendo juego de espectacularidad con todo esto conocimos a Anna-Lena. Su simpatía se dejó sentir en el día de ayer, pero hoy ella nos ha mostrado una exquisita simpatía latinoamericana. Se mantuvo escuchándonos y riéndose durante nuestra interesante y amena conversación. Sus colegas de trabajo, quienes no hablan español, se mantenían muy atentos en las cercanías, por el hecho de verla a ella tan contenta. Gozábamos haciendo uso de nuestro común idioma latinoamericano. Ella había aprendido español, ya que estudia en la universidad “Latinoamerikanistik”, Literatura Latinoamericana. También estudió en la Universidad de Córdoba, Argentina. Añora poder volver a Argentina, aunque sea de turismo; hará realidad su sueño en un par de meses mas.

Se emocionó mucho con Raúl, ya que él le contó que conoció personalmente y fue amigo de Pablo Neruda. Otra coincidencia, es que Raúl estudió el Doctorado de Física en la Universidad de La Plata en Argentina, claro que cincuenta años antes. Además una prima de ella es casada con un chileno de Valparaíso.

Ella aparecía más interesante todavía, ya que estaba presentando los nuevos automóviles del futuro, absolutamente eléctricos. Tenía a su disposición once de estos autos, que por supuesto, nos ofreció uno para que diéramos una vuelta por la ciudad y probáramos la nueva tecnología de un vehículo sin el molesto ruido del motor, sin vibraciones y sin contaminación. Su trabajo en esa firma es esporádico, para financiar así parte de sus estudios universitarios.

Quedamos muy impresionados de la simpatía de Anna-Lena. Por otro lado, su simpatía es directamente proporcional a su armonioso físico juvenil.

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domingo, 26 de junio de 2011

“Balance de la vida en su lucha contra la muerte”

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Relato hecho por Aída María Román.

Conversando con Raúl él tocó un tema relevante en un largo día de verano y como yo andaba con la grabadora a cuestas le dije, cuéntame no mas por favor con detalles esa crucial historia que me estás empezando a narrar. En vista de esto, yo saqué mi grabadora de inmediato. Raúl, que ya cumplió los 82 años, aún se mantiene con muchos deseos de seguir recordando importantes acontecimientos de su vida. Yo preparé la entrevista y miren lo interesante que resultó.

“De como le salvé la vida a un amigo”

A Amelia y a Guillermo los conocimos en la década del setenta, en la ciudad de Temuco, y nos hicimos de inmediato amigos. Juntos con Guillermo, Amelia y mi familia pasábamos algunos fines de semana en Lican-Ray, a orillas del hermoso y legendario Lago Calafquén. En las márgenes de este lago, y sus atractivas y encantadoras doce islas, tenía por ese entonces mi casa de veraneo. Con Guillermo hicimos una buena e íntima amistad, a raíz de que ambos éramos profesores y teníamos casi una misma filosofía.

En aquellos tiempos yo preparaba una novela de ciencia ficción futurista y él era Profesor de Literatura de la Universidad de Chile. Esto de que yo dedicara parte de mi tiempo a la literatura unía nuestra amistad. En primer lugar yo trataba de escribir lo sucedido en el ámbito de los descubrimientos más importantes de la ciencia, la salida de Yuri Gagarin al cosmos, 1959, y en especial de la informática, hasta llegar a aquel momento en el que recién habían aparecido los computadores de bolsillo. Yo me mantenía muy bien informado pues manejaba, por medio de la Universidad Técnica del Estado, un terminal de una IBM 360, único en ese momento en la región sur de Chile. Esto ocurría a comienzos de la década del setenta. La segunda parte de la novela era realmente una novela de ciencia ficción, que consistía en proyectarse pronosticando lo que podría suceder con la informática en el resto del siglo veinte, y hasta el 61 del siglo veintiuno. En el año 2061 se van a cumplir cien años de la salida del hombre al cosmos.

En 1976 Guillermo y su familia, como igualmente yo y la mía nos fuimos a trabajar a Europa. Él y su familia a Alemania del Este y yo a Alemania del Oeste. Nos escribimos y nos vimos de vez en cuando, en una de esas oportunidades Guillermo y su señora estuvieron invitados por nosotros una semana a nuestra casa. Vino Guillermo y en su calidad de catedrático, aprovechó el viaje para realizar interesantes conferencias sobre Chile, en las Universidades de la provincia alemana de Renania Westfalia.

Pasaron los años... Volviendo a arreglar mis papeles de jubilación a Chile en 1992 y cuando fui de visita a la casa de mi amigo y colega Aníbal, en Valparaíso, sabiendo que Guillermo estaba de vuelta en Chile le pregunté por él. Aníbal me contó que tenía contacto con nuestro colega y me dio su número de teléfono. Llamé a Guillermo de inmediato y nos pusimos de acuerdo para almorzar juntos al día siguiente, que era domingo, en su departamento con las clásicas y apetecidas cholgas. Después del almuerzo, algo rociado, salimos en bus a dar un paseo por las playas de Valparaíso.

Bajando del bus, comenzamos nuestro paseo a pie frente a una gran escuela, la que a esas horas por ser domingo estaba cerrada. Seguimos el paseo por la atractiva parte posterior de esta escuela, con sus más de diez mil metros cuadrados de césped que cubrían todo el espacio desde el edificio hasta llegar al mar. Mientras los tres conversábamos paseándonos, Guillermo se nos separó adelantándose unos treinta metros por el hermoso césped.

Seguimos conversando amenamente con Amelia... De repente le digo a ella, Guillermo iba ahí delante de nosotros, ¿dónde está ahora? Empezamos a buscarlo por el lugar donde lo habíamos visto ir y siguiendo las huellas que él dejó en el pasto nos acercamos al lugar y nos dimos cuenta que allí donde terminaban las huellas sobre el césped, él estaba colgado en un abismal pozo. ¡Estaba colgando! Se afirmaba a duras penas con sus dos manos de un par de palos de coligues que quedaron descubiertos del césped. El maldito pozo no tenía una tapa metálica, ni de madera, ni de cemento, estaba cubierto por un engañoso césped superficial que se extendía como una trampa sobre unos palos roídos, los que a penas se veían entre el pasto. Estos palos cubrían el peligrosísimo pozo, cuyo fondo llegaba a un caudaloso canal, el que llevaba al mar las aguas servidas de esa zona de Valparaíso. En ese pozo siniestro agarrado con sus manos a dos de estos coligues estaba mi amigo Guillermo, a punto de soltarse y caer a una profundidad de más de veinte metros, por donde corrían caudalosamente las aguas al mar. Lo insólito es que no había ningún letrero a la vista advirtiendo de este grave peligro.

Miramos a todos los alrededores, no había a quien pedirle ayuda. A esa hora solo pasaban algunos vehículos por la carretera, a orillas del mar, la que quedaba a cerca de cien metros de donde nosotros estábamos. Me tendí de inmediato sobre esa trampa a tomarle los brazos entre los coligues a mi amigo, gritándole que no se suelte, que siga afirmándose hasta que yo logre levantarle a él un brazo para que ponga el codo encima de los palos. Yo hacía todos los esfuerzos posibles para levantarle un brazo y no lo lograba con mis ya desgastadas fuerzas, entonces Amelia se tendió también por el otro lado y entre los dos logramos ponerle el codo encima y con esto Guillermo sacó la cabeza a la luz. Acto seguido con el otro brazo hicimos lo mismo hasta que quedó colgando no de sus manos, sino ahora de las axilas. Me apretó fuertemente aferrándose con su mano ya libre a mi brazo y lo mismo hizo con la otra mano aferrándose al brazo de ella. Ahora nos tomaba él y al mismo tiempo lo tomábamos nosotros de sus brazos y de esta manera nos acuclillamos y entre los dos lo arrastramos por el pasto, fuera del hoyo maldito que tenía deseos de tragarnos a los tres y llevarnos al mar para ser devorados por la fauna marina.

Allí en el bien cuidado césped quedamos los tres tendidos y extenuados hasta que alrededor de una hora después de estar en esa posición fuimos divisados por un grupo de turistas que casualmente pasaba por el camino cercano al lugar. Se acercaron y se alarmaron al vernos con nuestras mejores ropas de domingo embarradas. El guía turístico nos informó que de haber caído al hoyo las aguas nos habrían arrastrado hasta el mar y que habríamos tenido la vida absolutamente perdida, que las aguas de ese maldito canal de desagüe llegaban a un acantilado a orillas del mar, cayendo nuevamente desde otros veinte metros de altura.

Guillermo quedó callado y traumatizado, no habló una sola palabra por muchas horas y nunca después quiso hablar de este tema. Este terrible suceso lo impresionó muchísimo afectando seguramente su vida personal.

Después de este horrible y dramático paseo nos fuimos, por supuesto, en taxi de vuelta al departamento de Amelia y Guillermo. Al pagarle el viaje nos dimos cuenta que el taxista continuaba muy interesado en saber la causa de tener a sus clientes con la ropa tan extremadamente sucia en pleno día domingo, a raíz de esto Amelia tuvo la amabilidad de darle una explicación de nuestro accidente. Llegando a casa ellos se cambiaron de ropa y yo me limité a limpiar superficialmente la mía. Nos revisamos los brazos todos magullados y aún adoloridos, no teniendo felizmente heridas profundas. Guillermo se fue de inmediato a acostar. Luego Amelia y yo tomamos onces y conversamos de la gravedad de esta atroz experiencia que habíamos vivido, que nos ocupó toda la tarde de ese día domingo, sin haber podido alcanzar a llegar de paseo al mar. Enseguida yo me fui en taxi donde mi amigo Aníbal. Al verme éste quedó perplejo por el estado calamitoso de mis ropas con las que yo volvía, después de haber ido a visitar a unos íntimos amigos. Al contarle el acontecimiento me dijo que corrí un enorme riesgo, que este tipo de problemas se avisan a Carabineros y que ellos envían equipos de socorro al lugar. Eran sus palabras tan sabias, pero tan inútiles, que yo le respondí diciéndole que eso era imposible, que la emergencia era demasiado grande, que allí no había teléfono cercano, por lo que el camino adoptado era el único posible. ¡Había que arriesgarse!

Guillermo y su señora volvieron a trabajar a Chile a comienzos de la década del noventa. Amelia fundó en Chile una importante organización, cuyo objetivo era preparar a los alumnos egresados de la Educación Secundaria para que obtuviesen un buen puntaje en la Prueba de Aptitud Académica. Con los años pasaron por esta escuela miles de alumnos, en los locales de Valparaíso y en otras sedes. Fui invitado por algunos profesores universitarios para que volviera a Chile y trabajara allí en alguna organización de educación en esta preparación preuniversitaria. En esta área yo había tenido mucha experiencia, en años anteriores.

“Derrotando a la muerte”

Es curioso. A mi me parece que he estado muchas veces muy cerca de la muerte. Es una suposición mas bien estadística, como es en este caso, que el amigo que estaba a milímetros de ella nos arrastraba, sin quererlo, casi sin falta a tener este mismo destino, lo que habría sido como una gran tragedia para nuestras familias y amigos, sobre todo porque era Marzo de 1992.

Yo creo haber estado muy cerca de la muerte, no sólo en mi estadía en el hospital, durante la delicada operación de tres bypasses al corazón (1995), sino a lo menos en otra docena de situaciones. Varias veces con mi moto de carrera, en los caminos de la Provincia de Valdivia (1950-1952)...; en la caída libre de un ascensor, al que se le cortaron los cables, en Buenos Aires (1953)...; otra relacionada con un ascensor, al salvarle la vida a un trabajador de la empresa, en el Frigorífico Armur, en Buenos Aires (1954)...; incendio provocado en el frente de mi casa, felizmente apagado con la ayuda de mis vecinos (1957); a la semana siguiente, mientras hacía clases un disparo rompe los vidrios de mi sala de clases, quedando incrustado en el pizarrón al lado de donde yo estaba escribiendo (1957); viajando en un auto con un matrimonio amigo, Nora y Lucho, al cortársele la dirección, bajando una larga y empinada cuesta en el Archipiélago de Chiloé, chocando con un poste, quedando el auto destrozado y milagrosamente suspendido al borde de un precipicio (1972)...; en incendios en dos de mis propiedades, en La Araucanía (1963 y 1973)...; de las casi 900 horas de vuelo que llevo hasta ahora se consideran natural estos dos riesgos de muerte por los que he pasado, en el 2% de los vuelos que he realizado en avión, viví dos delicados accidentes en los cuales se tuvo que llegar al extremo de tener que aterrizar sin combustible, en Concepción (1970), en Buenos Aires (1990) ...; y en algunas situaciones mas que no las recuerdo muy bien.

Ahora tengo ochenta y dos años y siete operaciones, pienso que muchos de mis compañeros de colegio que ya han fallecido, seguramente, han tenido más situaciones emergentes que a las que yo he estado enfrentado. Creo que mis amigos se deben haber escapado de muchas situaciones de emergencia extrema antes de fallecer. Seguramente nadie quiere narrar este desagradable e incomprensible tipo de instancias y nuestra memoria se defiende llevándolas al olvido, se resiste y nos cuesta escribir y describir en detalle vivencias desagradables de esta índole.

En general los animales vivían siempre al borde de la muerte. En ellos su vida no terminaba casi nunca de muerte de vejez natural.

Actualmente nosotros, mediante nuestra inteligencia y los avances de la ciencia prolongamos, año tras año, maravillosamente el promedio de vida de “la muerte natural” de vejez. España es el país que ostenta el promedio más alto del mundo de la llamada muerte natural por vejez. Las mujeres con aproximadamente 82 años y los hombres con 78 años. Este promedio a comienzos del siglo pasado no alcanzaba a los cincuenta años. En el siglo veinte el promedio de vida en España y el mundo subió aproximadamente casi cincuenta años. Si las cosas van así a finales de este siglo el promedio de vida será de ochenta más cuarenta años, o sea, a lo menos de ciento-veinte años. Todo este cálculo es sin considerar los revolucionarios adelantos científicos con respecto a este tema, como ser trasplantes completos de órganos clones hechos en laboratorio mediante el cultivo de células madres, vale decir, riñones, corazón, ojos, etc. Utilizando, por supuesto, para estos trasplantes las maravillosas máquinas robóticas que ya están empezando a utilizarse en Alemania.

Las prometedoras nuevas finísimas plaquetas de ese maravilloso material obtenido de las minas de los lápices de carbón, con los que se escribe y se hacen gráficos negros. Las láminas de este material son de dos dimensiones, largo y ancho, ya que su grosor es mono-atómico de carbón. Por ser de carbón estas láminas no las rechaza nuestro organismo. Por el descubrimiento de este maravilloso material, GRAFENO, se concedió Premio Nobel de Física en el año 2010. Este grafeno ya se está utilizando para hacer microprocesadores y en estudio para la medicina. La placa es dura, ultra fina y transparente. Como de los lápices salen pedacitos muy pequeños los físicos están ideando máquinas para unirlos y tener plaquetas de dimensiones apropiadas para cubrir nuestros huesos, etc.



Por fortuna felizmente hay miles y miles de otras vivencias en la alegría del vivir, donde hemos pasado casi todos horas, días, semanas o años plenos de felicidad y sin peligros de muerte. El balance de la vida, en su lucha contra la muerte, está indudablemente a favor de nosotros, los seres racionales, que hemos adoptado una vida enteramente positivista.
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sábado, 25 de junio de 2011

ÍNDICE

miércoles, 3 de febrero de 2010

“Nuestro Tony Caluga y Charles Chaplin“

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Historia recopilada por Aída María Román.
Temuco

Aprovechando que Raúl está con vena de comentar sus recuerdos... lo insté a que me contara sus vivencias con el Tony Caluga. Él es el Tony latinoamericano de más relevancia. A su muerte le erigieron en Santiago un monumento en el lugar donde se instala el circo todas las primaveras. Raúl me relató así su convivencia con él y yo escribí.

Hace muchos años, en la década del 60, llegaba nuevamente el circo Las Águilas Humanas a la ciudad de Temuco. Yo era en ese entonces Presidente de los Profesores de la Provincia de Cautín. Recuerdo que le conté a más de alguno de mis colegas en el Liceo de Hombres N°1, hoy Liceo Pablo Neruda, que hacía unos años había conocido al Tony Caluga y que me parecía un artista tan completo que lo comparaba sólo con Charles Chaplin. Un Tony realmente entregado de cuerpo y alma a su profesión y a enseñar algo más aparte de hacer reír a su público. Así yo lo estimaba, como también la mayor parte del público chileno. El Circo Águilas Humanas era un circo sin alma si no estaba el Tony Caluga. Decir Águilas Humanas era decir el Circo del Tony Caluga. Su esposa, Teresita, administraba la fabricación y distribución de las deliciosas calugas que ella misma con otras personas vendían al público al comenzar las funciones y en los intermedios. Ella las había hecho famosas, tan famosas que el propio Tony recibió el sobrenombre de Tony Caluga. Ella era una enamorada y abnegada admiradora del arte de su marido. Teresita le ayudaba muchísimo, era su pasión y su consejera. El Tony Caluga era conocido en toda Latinoamérica. En estos momentos estamos haciendo este recuerdo de él en una cafetería del centro de una importante ciudad de Alemania, donde hay muchísimos chilenos que lo recuerdan también. Y como los tiempos han cambiado, esta información puede ser leída en unos minutos mas en cualquier parte del mundo, donde se disponga de un computador, o donde se encuentre un cibercafé, o bien visitando una biblioteca importante. La dirección es: historiasderaul.blogspot.com

Yo conocí a este genio del arte circense desde una de las primeras giras de Las Águilas Humanas a esta ciudad, asistía invariablemente al circo cada vez que éste venía a Temuco y además trataba de tomar las localidades más cercanas al proscenio. Yo lo admiraba por considerarlo, como ya lo dije anteriormente, un artista al nivel y en el género de Charles Chaplin y no me equivocaba, ya que su arte cómico casi invariablemente llevaba algún mensaje. Los mensajes generalmente tenían que ver, en el fondo, con las injusticias sociales. El Tony Caluga vivía preocupado en desarrollar cada vez mejor su ya famosa profesión artística. La misma dedicación sostuvieron sus compañeros de trabajo, los Hermanos Farfán, quienes en el trapecio llegaron a dominar su arte a tal extremo que en la década del sesenta recibieron dos medallas de oro en el famoso Festival Europeo Mundial de Espectáculos Circenses de Mónaco.

Yo era muy aficionado a celebrar los números cómicos, especialmente, con mensajes de contenido social. Admiraba el optimismo y la vida alegre, por eso quería mucho al Tony Caluga. Resultó que después de tener amistad con él en Temuco, conocí a unos amigos de Abraham en Santiago. Tuve contactos posteriores con él y su señora en la capital, en los restaurantes de la calle Teatinos, donde era muy habitual que se juntara un grupo de sus amigos artistas.

Al día siguiente que se anunció la llegada del circo a Temuco, en una de sus giras a esta ciudad, me encontré al llegar a la casa que en el antejardín tocaba el timbre una pareja de personas que mirándolos por la espalda me pareció de inmediato que eran muy apreciados y conocidos míos, o quizás la intuición me anunciaba que eran muy amigos. Me acerqué y la sorpresa fue grande al ver que era el Tony Caluga y su esposa, con los que nos dimos un gran abrazo. Me venían a saludar antes de visitar a ningún otro amigo en Temuco. Los hice pasar de inmediato a la casa y nuestra nana, Elena, ya sabía como actuar y movilizarse en casos como estos. Ella tenía para estas emergencias preparado siempre el esquema de un almuerzo especial. Mis agradables visitas, después de hacer un brindis, se quisieron ir y yo en tono de broma actué diciendo, -Elenita venga, le presento a mi amigo el Tony Caluga y a su señora Teresa San Martín- y le agregué, -ellos se quieren ir, creen que usted no tiene almuerzo suficiente para todos-. Elena contestó, -mientras ustedes conversaban yo preparé ya todo-. Se quedaron ahí y minutos después llegó mi esposa Martita de la escuela y se armó una agradable convivencia. La conversa no paró, disfrutamos de un almuerzo muy rociado y contentos de este inolvidable encuentro.

Al llegar a mi casa ellos comenzaron haciendo bromas, porque veían mi apellido escrito en muchísimos muros y cercos de las calles. A propósito de esto les comenté durante el almuerzo que yo tenía solamente una casa en Temuco, que los otros tantísimos cercos y muros donde ellos habían visto escrito Buholzer no eran de mi pertenencia. Les conté que el motivo de que mi apellido estuviera escrito en las demás partes era por ser yo candidato a regidor. Por supuesto que de esto ellos también se habían dado cuenta.



En la conversación sacaron dos tarjetas de invitación al circo y le regalaron otra a Elena. Allí, entre bromas y bromas, surgió la idea de que mi amigo me iba a hacer propaganda durante la función. Resultó de esto finalmente que uno de los números centrales del circo fue un show donde él concluía que el mejor candidato a regidor que tenía Temuco era Raúl Buholzer. Desgraciadamente yo estaba con compromisos ineludibles y por primera vez no podía asistir al circo, ya que coincidía con la hora del inicio de la función el tratar de parar el desalojo de personas damnificadas que estaban viviendo a la interperie. No tomé en cuenta para nada que podría servirle de propaganda, estar en un circo, a un candidato a regidor. Así que asistió con Martita la Elenita al circo y ellas me contaron después que había sido un lindo número, que mi amigo le había hecho bromas a Elena y que el público se divirtió mucho. Mi amigo Abraham en este show destacó el hecho de que a Elena le habíamos enseñado a leer y a escribir y dijo además el Tony que ella vivía como parte de nuestra familia. Le habíamos entregado un sueldo porcentualmente proporcional a nuestros dos sueldos. Cada tres años le llegaba a Martita y a mi invariablemente un aumento de sueldo trienal y esto se le respetaba rigurosamente a Elena. Con estos ejemplos y por un motivo u otro descartaba a todos los otros candidatos y dejaba a Raúl Buholzer como único candidato. Él pensaba que yo como regidor de Temuco sería una solución y garantía para la gente más desprotegida.

A mi amigo Abraham le agradecí la amable invitación a las primeras filas de la platea y le dije que lamentaba no haber podido asistir a la función de inauguración del circo, porque tenía una obligación gremial ineludible e impostergable ese mismo día. El Tony Caluga como buen amigo, no se resintió para nada y dijo que al contrario, había sido mejor que yo no estuviera presente allí. Él le había dicho al público que yo estaba solucionando problemas de los pobladores, ya que esa tarde desalojaban a un grupo de ellos que se habían tomado provisoriamente un terreno, porque habían sido afectados por la inundación del río Cautín. Él fue, y yo indirectamente, muy aplaudido por el público circense.

Les ofrecimos con mi esposa a él y a Teresita que podían irse a pasar un tiempo de vacaciones a nuestra casa ubicada en el balneario de Lican-Ray. Nos lo agradecieron, pero esto resultó inviable por sus pasiones y obligaciones artísticas. Su presencia en nuestra casa era como una excepción a sus abnegadas obligaciones artísticas, él vivía para el Circo Las Águilas Humanas. Así conocí a Abraham Lillo Machuca, que era 13 años mayor que yo y del que yo intuía que tenía mucho que aprender. Su educación y erudicción provenían de ser él un fantástico autodidacta. Llegó incluso, entre muchas otras actividades, a hacer clases de circo en el Teatro Caupolicán de Santiago.

Mi amigo Abrahan Lillo Machuca, Machuquita, Tony Caluga, falleció el 17 de julio de 1997, cuando yo estaba en Alemania. Su nombre y su herencia artística han quedado en su hijo Abraham Lillo San Martín, Cascarita, quien se destaca en Europa como un artista de circo que lleva en el alma el mismo género de su padre. Aparece en Suecia visitando los hospitales de niños y los lugares con niños minusválidos. Él, como su padre, tiene una sensibilidad muy especial hacia esos niños, ellos son los que más se divierten con las mímicas y los gestos de estos super y desinteresados artistas. Esto de nuevo me hace recordar que era el género y la tendencia de Charles Chaplin. Son sus continuadores. Se dice que sus nietos también heredaron esta gran sensibilidad. Por eso estamos escribiendo estos hechos con mucha dedicación y emoción.

¡Adelante Cascarita, tienes la pista libre!

martes, 30 de junio de 2009

“Raúl como octogenario”

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Llegué a los 80 años y como consecuencia ahora soy un postulante para llegar a los 100, 120, 140...

Llegar a los 20, pasar los 40, cumplir 60 años fueron hitos importantes de mi vida con sus características muy específicas. Ser octogenario es pues como comenzar a cumplir una nueva etapa muy importante de la vida. Es una costumbre ancestral el dividir las etapas de la vida en lapsos de dos décadas. En la actualidad casi todos los países exhiben con orgullo a los centenarios que allí habitan. Hay países pequeños que ya tienen centenarios que se cuentan por miles. Llegar a los 100 años ya no es una fantasía. Tenemos en Chile, en la ciudad de Quilpué un vecino centenario que exhibe orgulloso sus 104 años de edad, paseándose todos los días por las calles del barrio. El límite de 110 es un límite con escaso número de personas en el mundo, aunque hay hoy día los que sostienen con mucho fundamento que el límite de una persona bien cuidada puede ser de 120 años. A medida que progresa la ciencia este límite se va extendiendo y seguramente lejos de la gravedad terrestre este límite se extenderá indefinidamente. Procedemos de células madres que luego pasan paulatinamente a convertirse en células diferenciadas. Hoy por hoy se sabe que las células madres son inmortales y que muchos de nuestros órganos están constituidos también por células inmortales, el cerebro, los ojos, etc. Alrededor de la zona de la columna vertebral y de algunos otros órganos importantes formados con células diferenciadas, existe un pequeño porcentaje de células madres que apenas lo necesita el organismo ellas se transforman de células madres a células diferenciadas.

Ser octogenario era muy trascendente porque la experiencia obtenida en esta larga vida se consideraba más importante que pertenecer a una corriente política u otra. Antiguamente, antes de la aparición de los así llamados señores feudales, reyes, emperadores, dictadores, se le entregaba a los “ancianos” la administración de la justicia y del gobierno. Fueron pues ellos los precursores de la sabia democracia, enemigos de los déspotas y bandidos que les usurparon el poder. Felizmente en estos últimos tiempos nació la democracia y sus partidos políticos. Esto fue una consecuencia del avance de la ciencia. Por medio de la ciencia hemos también descubierto que siendo sólo un chispazo en la eternidad somos sin embargo muy importantes. Los seres racionales somos la joya de las joyas en el infinito universo. Por nosotros la Tierra es lo más importante del Sistema Solar y lo más importante de toda la Vía Láctea.

Hay muchos casos notables de personas que trabajaron y trabajan actualmente en forma activa para que la Humanidad camine por una senda de paz y progreso. El filósofo y Premio Nobel Beltrand Russell es un ejemplo de cómo una persona que estaba condenada a morir a la corta edad de 20 años se superó y vivió trabajando y escribiendo hasta los 98 años, ayudó como un pacifista a mantener la paz en un momento muy crítico en el mundo. En este momento hay sabios y hasta cosmonautas que siendo ya sexagenarios se mantienen trabajando activamente. Hay un artista centenario europeo que trabaja incansablemente, Johannes Heesters, 104 años, a quien la televisión alemana lo destaca anualmente, otorgándole el premio Bambi, por ser un centenario en actividad de trabajo y lo notable es que lo ha recibido ya por seis veces consecutivas. Hay muchos otros ejemplos muy notables, entre ellos, una agrupación de profesores jubilados, que están prestando una ayuda muy significativa y activa asistiendo a los niños que van con retraso escolar, entre ellos hay sexagenarios, octogenarios y algunos de más de 100 años.

Otra cosa curiosa es que en este año 2009 apareció una consulta estadística tomada a casi 2000 centenarios en la que se les hacía una serie de preguntas cuyo objetivo era descubrir alguna causa común por la que habían logrado pasar los 100 años. Se les hizo una larga lista de preguntas relacionadas buscando las causas a las que ellos atribuían su longevidad. La causa común subrayada por la casi totalidad de los encuestados fue que ellos se mantuvieron siempre optimistas, vivían activamente haciendo algún trabajo voluntario y dormían más de ocho horas.

La ciencia está llevando a las personas que atraviesan el umbral de los 60 a vivir en un mundo cada vez más libre de las cadenas obligatorias del trabajo, las jubilaciones se han mejorado económicamente y sobre todo se han ido extendiendo en el lapso de tiempo, ya que el promedio de vida se ha alargado. Los avances científicos además nos están llevando a vivir a un nuevo mundo sin gravitación, en este momento hay seis dormitorios habitacionales permanentes y siete para las visitas en la Estación Espacial Internacional - EEI. Allí se esperan muchas sorpresas con respecto al problema de cómo prolongar indefinidamente la vida. Los músculos y los huesos de los cosmonautas son los directamente beneficiados en forma inmediata por no tener que sufrir el desgaste originado por el peso del cuerpo. Sin este peso se mantiene a nuestro organismo de por sí casi absolutamente sano y en especial a sus huesos y músculos. Se les hace ejercicios gimnásticos en el cosmos no para que aumenten su fuerza, ni sus condiciones físicas, sino porque después de seis meses deben volver a la Tierra y se van a encontrar aquí con el duro problema originado por la fuerza gravitacional. Los nefastos efectos de la gravedad terrestre no existen en el cosmos y por supuesto tampoco en la EEI.

Aparte de esto en preparación con los cosmonautas las ciencias biológicas han dado saltos adelante y no es de extrañar que la vida sobre la superficie de la Tierra, por medio de estas positivas experiencias originadas en el espacio, se prolongue de promedio muy rápidamente hasta los 120 años. De centenario se pasará sin ninguna duda a la etapa de los 120 años, que aún no tiene nombre y que por supuesto será muy bienvenida.

Actualmente al parecer no hay personas vivas con 120 años, pero antiguamente se hablaba de Matusalem. No hace muchos años existía un campesino caucásico que tenía alrededor de 150 años de edad, quien era atendido por un bisnieto médico que asombrado lo veía llegar a controlarse a su consulta montando a caballo.

Resumo aquí las 10 causas principales por las que he logrado alcanzar los 80 años y las últimas dos para postular llegar a los 100, 120. 140,... años

1°.-Estar cerca de la mejor medicina del mundo, la alemana, con una excelente operación al corazón y una amplísima medicación basada en sustituir las falencias de la química orgánica por productos de laboratorio.
2°.-Eliminar los riesgos originados por la ingesta del colesterol nefasto, ayudándose con la comida llamada dieta mediterránea. De las tres comidas, el desayuno y la cena las he hecho con plátano disuelto en leche absolutamente descremada, bomba de buena salud. No fumar, ni tomar excesivo alcohol, como máximo una copa de vino tinto al día.
3°.-Mantener la circulación sanguínea con ejercicios de caminatas de cuatro horas al día; dos programadas y dos en actividades del hogar.
4°.-Control general médico permanente cada tres meses, de sangre y otras especialidades de laboratorio.
5°.-Disminuir parte del crudo invierno cambiando de Hemisferio terrestre, buscando siempre primavera y verano.
6°.-La filosofía del positivismo me alargó la vida, pues es una filosofía muy optimista de la vida, ya que nos demuestra la importancia universal que tenemos nosotros de ser un ser racional.
7°.-Creer que siempre la vida se puede prolongar, ser fervoroso practicante de este postulado que la vida se tendrá que prolongar mucho más.
8°.-No vivir solo, vivir y convivir siempre con ELLA.
9°.-Reprogramar permanentemente como vivir mejor la vida, de acuerdo con los nuevos avances médicos.
10°.-Estar atento para lograr disfrutar desde el primer momento en que se producirán clones de nuestros órganos, aunque se tengan que cambiar todas las piezas, vejiga, corazón, riñones, menos el cerebro. Me mantengo con mucho optimismo que mediante este método se producirá una revolución en la prolongación de la vida. El éxito obtenido del experimento de fabricarle sus ojos con células madres y cambiárselos a doce conejos con once aciertos, es una esperanza categórica de la posibilidad del cambio total de los otros órganos. ¡Se construyó una vejiga, mediante células madres de un niño, la que se le trasplantó a este niño enfermo de un cáncer irrecuperable! Este y otros experimentos dan una seguridad de que muy pronto podremos producir el cambio total de nuestros órganos cuando ellos estén envejecidos.

Deseo que en el futuro puedan ser alcanzables algunas cosas que por ahora sólo son aspiraciones.

Desearía poder andar en patines para sentir la emoción de correr por la orilla del río Rin como he visto que lo hace una parte de la juventud alemana.
Desearía tener un barco para navegar en las aguas del Rin y además poder recalar en cualquiera de sus 585 puertos y lugares de atracción, o para viajar por el Mediterráneo persiguiendo el verano, o bien para hacerlo por muchos años a orillas y en las islas del Lago Calafquén.
Desearía poder ponerme alas –parapente- para tirarme a planear desde la cumbre de un cerro.
Desearía que pase mucho tiempo para que llegue el momento y pueda ser un cosmonauta que flota en la Plataforma Orbital, aumentando mi longevidad lejos de la adversa gravedad.
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domingo, 7 de junio de 2009

Felicitaciones a Raúl con motivo de sus 80 años


Ciudad de Dortmund

Señor
Raúl Eduardo Buholzer Matamala
Dortmund

MUCHAS FELICIDADES !

Estimado señor Buholzer Matamala,

Al cumplir los 80 años lo felicito muy afectuosamente personalmente en mi nombre y también en el de la ciudad de Dortmund.

Para este nuevo año de vida le deseo que tenga suerte, felicidad y por sobre todas las cosas buena salud. Es mi deseo especial que usted al llegar a esta edad también se sienta bien en ésta su ciudad. Para cuando usted lo desee están a su disposición las oficinas especialmente creadas con este fin en Dortmund, que se ocupan de atender a las personas que han cumplido esta importante etapa.

Espero que en este honorable día usted tenga muchas felicidades.

Dortmund, 10.05.2009

Con los mejores deseos
Su

Dr. Gerhard Langemeyer
Primer Alcalde

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Stadt Dortmund



Herrn
Raúl Eduardo Buholzer Matamala
Dortmund


Herzlichen Glückwunsch

Sehr geehrter Herr Buholzer Matamala,

zur Vollendung Ihres 80. Lebensjahres gratuliere ich Ihnen im Namen der Stadt Dortmund und auch persönlich sehr herzlich.

Für das neue Lebensjahr wünsche ich Ihnen Glück, Zufriedenheit und vor allen Dingen Gesundheit. Es ist mir ein besonderes Anliegen, dass Sie sich auch im Alter in Ihrer Heimatstadt wohlfühlen. Auf Ihren Wunsch stehen Ihnen hierbei die in Dortmund eingerichteten Seniorenbüros jederzeit gern als Ansprechpartner zur Verfügung.

Ich hoffe, dass Sie an Ihrem heutigen Ehrentag recht viel Freude haben.

Dortmund, den 10.05.2009

Mit besten Grüßen
Ihr

Dr. Gerhard Langemeier
Oberbürgermeister

miércoles, 4 de febrero de 2009

“Travesía de la caravana de colonos por la Cordillera de los Andes”

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Narración del Profesor Raúl Buholzer transcrita por Aída María Román.
Febrero 2009.

Como ustedes habrán leído en la “biografía de una heroína alemana, ...” que publicamos el día 2 de este mes, algunos de los colonos debieron hacer el viaje en barco de Alemania a Argentina. historiasderaul.blogspot.com/2009/02/biografia-de-una-heroina-alemana-rosina.html De Buenos Aires a su destino en Chile lo hicieron en carretas tiradas por bueyes. Esta insólita situación de cambiar las diligencias tiradas por caballos por carretas con bueyes, se debió a los primeros negocios sucios realizados contra el recién creado gobierno republicano. Las inescrupulosas empresas habían sido valiosamente costeadas con el presupuesto nacional de Chile para hacer llegar a los colonos europeos en buenas condiciones a la región a la que ellos estaban destinados. Según me contaba mi abuela Rosina, esto fue un gran escándalo, que si no es por mi abuelo Albert no habrían sobrevivido.

Lo terrible es que en este recorrido existía, aparte de la enorme distancia, un muro natural casi imposible de cruzar, tan inhóspito quizás como pretender cruzar un enorme desierto. Mejor vamos a entregarles a continuación algunos datos y finalmente fotografías para que ustedes se den cuenta de esta enorme odisea.

La Cordillera de los Andes es un sistema montañoso de América del Sur. Corre paralelamente a la costa del Pacífico a lo largo de 7500 km, va desde el Cabo de Hornos atravesando Chile, Argentina, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y parte de Venezuela. Es la cordillera más elevada del Continente Americano. Su punto más alto es el Monte Aconcagua con 6962 metros, situado al norte de Mendoza. Su altura media es de 4000 metros, sobrepasando en muchos lugares los 6000.

En esos tiempos era una enorme proeza pasar la cordillera con caravanas tiradas por bueyes, tal como sucedió en el viaje que hicieron mis abuelos Albert y Rosina. Mi abuela Rosina, de no ser que iba sumamente enamorada, pudo haber quedado choqueada, o gravemente enferma con las experiencias de las horribles semanas vividas en esta travesía. La vida la daban por perdida continuamente muchos de los europeos de la caravana integrada por un par de docenas de carretas. Ellos en Europa no se daban cuenta que había que tener un gran coraje para hacer esta enorme hazaña. Mi abuelo y mi abuela eran, a pesar de todas estas circunstancias, muy optimistas. Alentaban continuamente al resto de la caravana a no flaquear.

Atravesar esta enorme cordillera subiendo y bajando cerros de cerca de 6000 metros de altura por senderos casi intransitables en un espacio de cerca de 100 kilómetros a través de estas serranías, fue una super odisea de los colonos europeos a los que debió dirigir voluntariamente Albert Buholzer Hochstrasse. Aún hoy en día para atravesar la cordillera entre el lado argentino y el lado chileno se hace en subidas y bajadas por caminos muy estrechos, escalonados y peligrosos.

Hoy por hoy, me ha tocado varias veces pasar por este mismo trayecto cordillerano en avión en sólo 10 minutos y cada vez que lo hago me acuerdo de las largas semanas que le tocó pasar por allí abajo a mis abuelos, donde se ven las nieves eternas y sin embargo no perdieron jamás su optimismo. Otros grupos de colonos no tuvieron que correr esta aventura, llegando algunos en barcos directamente al sur de Chile y otros grupos a Valparaíso.

En estas vistas aéreas se ven algunos de los lugares por donde debieron atravesar la Cordillera de los Andes mi abuela Rosina Schraub Feldbausch y mi abuelo Albert Buholzer Hochstrasse.















































































Agradecimientos a Yenny Buholzer S. por el envío de estas fotos.

lunes, 2 de febrero de 2009

“Biografía de una heroína alemana, Rosina Schraub Feldbausch y del industrial suizo Albert Buholzer Hochstrasse”

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Narración del Profesor Raúl Buholzer transcrita por Aída María Román.
Febrero 2009.

En el programa de la colonización del sur de Chile, los colonos suizos y alemanes fueron víctimas de un horrible engaño. A estos agricultores les ofrecieron terrenos en un territorio donde, desde la época colonial española, los araucanos se defendían heroicamente. Es más, los araucanos tenían la más larga historia de todo el mundo en su resistencia a las invasiones extranjeras. La historia de este pueblo mapuche es algo legendario, tiene que ver incluso con los primeros seres humanos de nuestro planeta, antes de su colonización. Vivieron allí sus antepasados, seguramente a lo menos hace 33 mil años, ya que hay muestras paleolíticas comprobadas mediante el carbono 14 de la posible existencia de su estirpe en esta región del sur de Chile. Se descubrió un asentamiento completo, también comprobado mediante el isótopo del carbono, en esta misma zona que tiene 12 500 años de antigüedad. Es el asentamiento más antiguo de seres humanos de todo el Continente Americano. ¿Por donde entraron entonces a América las supuestas migraciones de otros continentes? Este asentamiento chileno fue encontrado en Monte Verde, ubicado en las cercanías de Puerto Montt, vale decir, en la parte sur de la región de la Frontera. Hay un milenario secreto causante de la increíble resistencia de los mapuches, tanto a las inclemencias de los cambios climáticos en el transcurrir milenario del tiempo geológico, como su resistencia también a las invasiones. El secreto de los pehuenches se debe a la asombrosa protección dada por su árbol sagrado llamado Araucaria Araucana. Esta especie arbórea, que alcanza hasta los 60 metros de altura, es la única sobre nuestro planeta que se conserva procedente de la lejana época de los dinosaurios. Estos enormes bosques le entregaron su alimentación y protección, durante cientos de milenios de años a los autóctonos de la zona o pehuenches, que los mantuvo sanos e invencibles. Su abundante fruto, los piñones, fueron la base energética que les sirvió maravillosamente por tener unas propiedades alimenticias muy completas. Los piñones son más densos que el agua y esto hacía posible que fuesen conservados durante todo el año en su refrigerador natural, es decir, sencillamente bajo el agua corriente de los esteros procedentes de la Cordillera de Los Andes. Para conservar los piñones, después ellos construyeron refrigeradores en los árboles huecos de pellín que dejaban bajo el agua corriente de los esteros. historiasderaul.blogspot.com/2007/07/el-lugar-donde-apareci-el-primer-homo.html

Esta zona de la Araucanía permaneció libre de los invasores españoles y de otros conquistadores durante casi cuatrocientos años, por lo que era llamada La Frontera Invencible. Fueron infructuosos los intentos del conquistador español Pedro de Valdivia, de anexarse como colonia española a esta región de La Araucanía, en uno de esos intentos perdió su vida y también la vida de una parte de su ejército. Después del fracaso de Pedro de Valdivia, los posteriores gobiernos coloniales no intentaron nunca más entrar a esta región.

Desde 1810 hasta 1850, o sea, desde cuando se independizó Chile del gobierno español no se habían intentado extender los dominios chilenos nada más que en forma simbólica más allá de La Frontera. Pasado el río Bío-Bío en dirección al Polo Sur, se encontraba la patria de los pehuenches (pehuen=piñón y ches=hombres) araucanos. La región hacia el sur del Bío-Bío era un territorio habitado por cientos de miles de araucanos. Allí había sólo dos pequeños lugares fortificados, que ahora son los puertos de Valdivia y Puerto Montt. Allí llegaban, muy de vez en cuando, barcos españoles al relevo de los soldados y a abastecer de armas y municiones a estos fuertes militares.

Alrededor del año 1850 el gobierno chileno, engañando se dispuso a llevar emigrantes europeos a la zona de La Araucanía, o sea, más al sur del río Bío-Bío. Los soldados españoles eran muy conocidos y odiados por el pueblo mapuche. Los soldados los hacían esclavos para extraer el oro de los ríos y si no aceptaban los asesinaban. Los alimentaban con solamente una ración de dos plátanos al día traídos del Perú. Esta soldadesca estaba pues muy desprestigiada, los araucanos les conocían por sus inhumanas formas de torturar colocándolos vivos ensartados en picas para producir terror. Odiaban su forma de hablar siempre dando órdenes, la hallaban siniestra o diabólica.

Por esta razón los integrantes de este nuevo gobierno chileno, usaron la táctica de hacer entrar a esta región, utilizando para esto a los colonos europeos no españoles que en general tenían color de piel muy blanca, cultura y costumbres diferentes a las de los odiados mercenarios españoles.

El gobierno de Chile organizó pues premeditadamente una gran campaña para traer nuevos colonos europeos. A los campesinos alemanes y suizos se los reclutaba en Europa, engañándoles para que se fueran a América del Sur, a Chile, ocultándoles los riesgos que corrían sus vidas, o sea, simplemente mintiéndoles. Por otro lado, en esos mismos tiempos, había una crisis de alimentación en Europa. Se argumentaba, para tapar las causas reales, de que la falta de alimentación en Europa se debía a que ya no cabía más gente en este continente. Se hacía uso de la Teoría del “falso economista” Malthus que argumentaba que la población crecía más rápido de lo que crecían las fuentes alimenticias. Los representantes del gobierno chileno, interesados en traer colonos, les decían también a los campesinos europeos la misma falacia, que en Europa había exceso de población y que en América los europeos tendrían tierra sobrada y por supuesto una alimentación muy fácil de conseguir. Se hizo una intensa propaganda especialmente en Alemania y en Suiza. Como resultado de esto se inscribieron para venir al sur de Chile, criminalmente engañados, algunos grupos de inmigrantes. Ellos iban a un lugar sin garantías del que prácticamente no podrían nunca más volver a su patria. Felizmente no fueron muchas las víctimas de este bárbaro engaño. Los araucanos, con mucha razón, defendían sus tierras y se refugiaban en los bosques de Araucarias Araucanas. Llegaban grupos de soldados españoles mostrando armas, cañones y asesinando hasta que ya no les quedaban balas, entonces los araucanos sobrevivientes reaccionaban derrotándolos, o bien los expulsaban, o los perseguían hasta los límites de su región, o sea hasta el río Bío Bío.

Esta situación, de no decirles la verdad a los colonos europeos fue un atroz y criminal engaño. Les ofrecieron llevarlos en clase primera en los barcos y los llevaron en tercera. Les ofrecieron cruzar el continente americano en coches tirados por caballos y les dieron en Buenos Aires simples carretas tiradas por bueyes. A nadie se le decía la verdad conocida solamente por los expertos, que se irían a una zona con casi cuatrocientos años de lucha estéril de todos los ejércitos por someterla. Las consecuencias de este criminal engaño con los colonos la tuvieron que enfrentar con hidalguía los grupos de campesinos alemanes y suizos, donde venía mi abuela Rosina.

Mi abuela Rosina fue una heroína cuyas hazañas son hoy casi increíbles, redactarlas y escribirlas tratando de darles la extensa dimensión que corresponde es imposible. Tenía un optimismo tan loable que no existía para ella adversidad importante comparada con el transcurrir de la vida de una madre que debe velar por criar y educar a 7 hijos. Quedó viuda muy joven, teniendo 35 años y muy lejos de su patria supo imponerse y salir adelante. Lo que es muy sorprendente fue que adoptó a un octavo hijo, Enrique y crió a cinco nietos, entre los que me encontraba yo. Me recuerdo aún con mucha emoción que ella preparaba kuchenes para la hora de once todos los días del año y que los nietos le ayudábamos. La fruta para ellos la obtenía de su extenso huerto,la que almacenaba en una innumerable cantidad de conservas.

Algunos detalles de su vida se los contaré a continuación. Imagínense ustedes lo que significaría a la edad de 18 años, en el año 1888, viajar por meses en un pequeño barco desde Europa a Buenos Aires. Soportar una segunda odisea de recorrer 2300 kilómetros en carretas tiradas no por caballos, sino por “Y U N T A S de B U E Y E S”. Un penoso viaje de varios meses de Buenos Aires a Mendoza. De Mendoza a Santiago de Chile, debiendo cruzar la Cordillera de los Andes pasando por senderos casi intransitables hasta las cumbres nevadas arrastrados por estas lentísimas yuntas de bueyes. Su velocidad promedio era de unos diez kilómetros por día como máximo, cinco meses de viaje desde Buenos Aires a Santiago y otros tantos de Santiago al sur de Chile, durmiendo en las mismas carretas y alimentándose bien sólo los primeros días después de salir de Buenos Aires. ¡Un viaje que no era posible ni siquiera pensable para los más osados de los expertos de aquel tiempo! Mi abuelita me decía, con sus ojos llenos de lágrimas, que si no es por los medios económicos que aportó mi abuelo Alberto, se habrían muerto todos los integrantes de la caravana por el camino. Alberto era el único de los integrantes de la caravana que disponía de dineros, era un industrial suizo, que enamorado de Rosina la siguió incansablemente. Alberto, antes de salir de Buenos Aires, compró entre otras cosas: alimentos, ropas gruesas adecuadas para pasar la fría cordillera, herramientas, armas de caza y un par de caballos aperados para adelantar a la caravana e indicar la vía a seguir cada día.

Este industrial suizo fue un héroe anónimo en la historia de la colonización de Chile. Pasó a ser agricultor, dueño y director de la primera imprenta de la Araucanía, fundador del primer grupo de la policía chilena. Fue uno de los fundadores de la ciudad de Temuco, etcétera.

Entonces, según mi abuela, el actor principal de esta odisea es Alberto Buholzer Hochstrasse. Él logró obtener en su fábrica de sedas en Zurich en Suiza, durante muchos años de trabajo, las mejores sedas de Europa. Era pues un próspero industrial suizo, cuyos dineros sirvieron posteriormente para la colonización del sur de Chile, en especial para la fundación de Temuco. Mi abuelo viajó en el mismo barco en el que viajaban engañados el grupo de colonos suizos y alemanes. Aconsejado por personeros del Consulado Suizo de Buenos Aires, Alberto no se dejó llevar por un irresponsable programa de viaje que conducía solamente al fracaso y a morir congelados en las cumbres de la cordillera de Los Andes. Sin poder convencer a los padres de Rosina para que desistieran y volvieran a Suiza con él, como ya lo dijimos, terminó por ayudar a reorganizar la caravana de carretas tiradas por bueyes comprando adicionalmente muchas otras cosas, entre ellas un par de caballos aperados. Logró así hacer cruzar el continente sudamericano a esta caravana de carretas. Con esta caravana tirada por bueyes cruzó además la altísima cordillera de Los Andes y viajó enseguida con ella de Santiago de Chile hasta la temida región de la Araucanía, o sea viajó más de dos mil kilómetros desde Buenos Aires a Traiguén, en Chile. Aparte de toda esta hazaña Alberto organizó el primer grupo policial de Chile, tomando como modelo a la policía de Suiza. Alberto con otros colonos fundó luego la verdadera ciudad de Temuco.

Él se enamoró tan perdidamente de Rosina Schraub, que aunque su destino era llegar en barco solamente hasta Buenos Aires, enardecido por este amor cambió este destino por el del Sur de Chile para acompañar a su dulcinea Rosina. Ella viajaba con sus padres Bernard Schraub y Elizabeth Feldbausch, con su hermana Esperanza de dieciséis años y con su hermano Johannes de doce.

La vida de mis abuelos Albert y Rosina era como un super modelo de amor matrimonial. Se casaron los primeros días después de haber llegado a Chile, el día 16 de marzo de 1889, en Traiguén. Fueron padres de siete hijos, abuelos de 19 nietos y hoy sus descendientes, que llevan parte de sus genes, suman ya 252. Se quisieron a tal extremo que las adversidades no los separaron nunca y tuvieron la satisfacción de ser de los fundadores de Temuco y ver surgir esta ciudad, que hoy día es una de las más importantes de Chile. Mantenían una vida sin odios ni discriminación con el pueblo araucano. Albert, en base a su experiencia en Suiza donde coexistían sin problemas varias nacionalidades, mantuvo una vida con mucha tolerancia, fue además el creador de una de las ramas de la justicia chilena. Rosina fue comprensiva inclaudicable con todas las religiones. Para mi abuela el amor al prójimo era su consigna. Con otro de los fundadores de Temuco, Teodoro Schmidt, mantuvieron una amistad casi familiar.

Como un homenaje a los 120 años del casamiento de Albert y Rosina nos hicimos el propósito de hacer el árbol genealógico partiendo de ellos. Esto lo hemos conseguido terminar recientemente, gracias a la ayuda de muchos de los familiares. Haciendo la última ampliación del árbol genealógico descubrimos que los genes de Albert y Rosina ya se encuentran en numerosas ciudades de Chile y del mundo. Ancud, Puerto Montt, Puerto Varas, Choroico, Temuco, Laja, Concepción, Talca, Peñaflor, Santiago, Viña del Mar, Quilpué, Quillota, La Cruz, Iquique, también en Argentina, España y Alemania. El número de sus descendientes está creciendo y seguirá creciendo siempre. En este momento sus descendientes aumentan en alrededor de tres por ciento anual y por lo tanto el matrimonio modelo de Albert y Rosina será recordado por muchas más personas cada año y por siempre.

Apéndice.

Los familiares que actuaron activamente en esta parte de la colonización de La Araucanía en su mayoría quedaron sepultados en su querida región de Temuco. Ciudad que ellos habían contribuido a fundar entregando abnegadamente casi toda su vida.
Rosina Schraub Feldbausch (1870-1960), Cementerio Principal de Temuco.
Bernard Schraub (~1839-1923), Cementerio Principal de Temuco.
Elizabeth Feldbausch (1842-1916), Cementerio Principal de Temuco.
Esperanza Schraub Feldbausch (1872-¿...?) ¿...?
Juan Schraub Feldbausch (1876-1946), Cementerio General de Santiago.
historiasderaul.blogspot.com/2007/12/el-to-juan-schraub-feldbausch-y-su.html

Nota:
foto 1: 1903 Elizabeth Feldbausch.
foto 2: ruta caravana de colonos.
foto 3: 1942 Juan Schraub Feldbausch.
foto 4: 1936 Rosina Schraub Feldbausch.